Article «Salir de la zona de confort»

Vivimos en una sociedad donde el confort es muy preciado. Constantemente buscamos hacernos la vida cómoda, e intentamos evitar lo que nos genera incomodidad. Estamos cómodos con lo que es familiar y en muchas ocasiones con lo que nos gusta o nos apetece. A menudo genera incomodidad el conflicto, la diferencia de opinión, lo que no nos gusta, pero en muchas ocasiones son precisamente las situaciones incómodas las que nos estimulan para aprender cosas. Es en las crisis, que son generadoras de mucha incomodidad, cuando tenemos ante nosotros una gran oportunidad para aprender, y en cambio la reacción que tenemos es de repulsión total y de intentar escapar para volver a una pseudo zona de confort, que nunca es lo mismo que tener paz y tranquilidad, porque es una zona de confort que vive muy de situaciones externas que generan un bienestar temporal a partir de haber vivido aquello otras veces o porque hay sensación de control. Este mes de noviembre pues, intentamos no escapar ante la incomodidad e intentamos, aunque no en un momento deseado, buscar cuál es el mensaje que esa pequeña o gran crisis tiene por mí. No pasa nada por perder el control un poco, que es lo que pasa ante la crisis, y ver s obligados a afrontar una situación nueva donde, si tenemos un poco de calma, quizás podremos tener una oportunidad de ser más creativos y poder aprender algo. No hay que buscar culpables y reflexionar sin perder la calma por parte del piloto automático que busca escapar de la incomodidad. Cuando las cosas son muy obvias ya, y nos parece que tenemos tanta, o tan poca razón, a veces, hay que preguntarse: «¿Y qué más hay en esta situación para mí?»

David Urgeles